Pero doblegar la voluntad de Tori iba a ser complicado. Ella no estaba dispuesta a ceder ante el hombre que la había despedido en el pasado. Wade, sin embargo, tenía que seguir intentándolo, porque si no lo hacía, se arriesgaba a revelar un secreto que podía acabar con toda su familia. Si las negociaciones fallaban, solo quedaría la seducción...